¿Cuántas veces resolvimos todos nuestros problemas mentalmente?

Pero en la realidad, se iban multiplicando. Es por ello que éramos soñadores, perfeccionistas y morosos. Pensábamos mucho; hacíamos muy poco.

Y cuando la comida compulsiva le prestaba un hechizo a nuestras imaginaciones, no sólo resolvíamos los propios, sino también los problemas mundiales… mentalmente.

Y cuando la comida compulsiva en sí se convirtió en problema, lo resolvimos pero en nuestras mentes. “Nunca más”, prometíamos, pero hacíamos poco o nada para lograrlo.

Esa es la razón por la cual el libro “Alcohólicos Anónimos” enfatiza que debe haber un “mínimo de análisis y un máximo de acción“, pues acción es la palabra mágica.

Esa es la razón por la cual el psicoanálisis suele ser tan peligroso y perjudicial para ciertos comedores compulsivos. La mayoría de los comedores compulsivos tienen poca dificultad para analizar su personalidad. Ellos se han desmenuzado durante años e hicieron poco o nada respecto a lo que descubrieron. Y debido a esto, se llenaron de temores, fobias y demás malestares. Únicamente la acción habrá de eliminar de la personalidad estas cosas negativas.

Esta es la razón por la cual tantos que practican aparentemente el programa de CCA recaen, porque han seguido todos los pasos y eliminado todos sus problemas mentalmente, pero no han tomado ninguna acción para practicar los pasos o solucionar sus problemas.

Esa es la razón por la cual los Doce Pasos están escritos en tiempo pasado, presumen acción:

  1. “Admitimos…..
  2. “Llegamos al convencimiento…”
  3. “Decidimos poner…”
  4. “Hicimos un inventario…”
  5. “Admitimos ante…”
  6. “Estuvimos enteramente dispuestos…”
  7. “Humildemente le pedimos…”
  8. “Hicimos una lista…”
  9. “Hicimos reparaciones directas…”
  10. “Proseguimos con nuestro inventario…”
  11. “Buscamos, a través de la oración…”
  12. “Cuando hubimos tenido… tratamos de llevar…”

También notamos que el Duodécimo Paso dice que “Tratamos”, no necesariamente dice que tuvimos éxito. En otras palabras, lo que sugiere el Duodécimo Paso es que haya acción.

Esa es la razón por la cual todavía permanecen con nosotros tantos de los conflictos, problemas, etc. Porque se ha pensado mucho sobre cómo salir de ellos, pero ya ha habido acción.

Se asemeja a la historia del caballero que no se presentó en su oficina durante algunos días. Un amigo, pensando que podría estar enfermo, fue a su casa y lo encontró sentado, ojeroso y flaco, en un cuarto completamente desordenado.

—¿Qué te pasa? ¿Estás enfermo? —pregunto el amigo.

—No estoy enfermo; sólo tengo problemas.

—¿Qué has estado haciendo para resolverlos? —preguntó el amigo.

—Me he pasado tres días sentado aquí pensando cómo salir de todos mis problemas —replicó.

—¿Y has encontrado la salida?

—Estoy peor de lo que estaba antes.

Parecía no saber que la única forma para solucionar un problema es entrando en acción —”Un mínimo de análisis; un máximo de acción”.

Por último, esa es la razón por la cual tenemos ahora a AA; por que Bill actuó en Akron.

Démosle ahora una repasada a los doce pasos del programa, y veamos prácticamente como trabaja éste primer paso.

Admitimos nuestra impotencia ante la comida compulsiva; que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

Muchos habían seguido este paso mentalmente desde hacía años. Pero nunca había habido acción, y por tanto continuó la parranda de comida para empeorar. Tal admisión no vincula ningún acto posterior, y por tanto, sólo alimenta nuestra auto-compasión y resentimientos. “Soy impotente, pobre de mí”, o “soy impotente y es tu culpa…”

Pero en CCA hacemos esta admisión con una actitud positiva de que podemos y haremos algo sobre ella.

En consecuencia, (por paradójico que parezca) la acción de un paso consiste en acudir a la solución en los pasos posteriores, y usarla, practicando un paso a la vez y en la secuencia apropiada.

De suerte que encontramos que la acción de cada paso está contenida en el siguiente, y en consecuencia, si somos impotentes para poder hacer algo sobre el particular, debemos buscar el poder en algún lado. Esto lo hacemos en el segundo paso, “Un Poder Superior a nosotros mismos”.

Encontramos a muchos en CCA que todavía no han pasado de hacer esta admisión solo mentalmente. Son los individuos “del primer paso”, los individuos “faltos de Dios”, que han admitido que son impotentes!!!!… ¡¡¡y cómo odian la admisión!!!!!

En realidad, no lo han admitido corazón adentro, pues de haberlo hecho, sólo los insensatos titubearían en buscar “un Poder Superior que les devolviera el sano juicio” —¡O tal vez esa sea la razón por la cual titubean!

Gracias por permitirme compartir…

Anónimo
LIFELINE

(Recordamos que los testimonios expresados por personas individuales no representan la de Comedores Compulsivos Anónimos en su Conjunto).