En 1975 me senté en mi primera reunión de OA/CCA.
Tenía 18 años y usaba la talla 40, relativamente delgada. En la reunión alguien comentó que ese no era mi lugar. Armada de un conocimiento superior disfrazado de humildad, contesté: «No es el tamaño; es la relación con la comida lo que hace a un comedor compulsivo».

He sabido que soy una comedora compulsiva desde que tenía 12 años. Sabía que algo en mi forma de comer no era correcto: la cantidad de comida, los antojos por ciertas comidas, las compulsiones, dietas y elecciones de alimentos alérgicos.
Luego la vida siguió. Me apunté a estilos de vida alternativos y busqué la solución mucho más allá de los límites para controlar mis antojos. La vida era interesante y emocionante fuera de la caja, pero yo llevaba el problema conmigo.
También empecé una búsqueda de Dios en sitios equivocados. Pensé y pensé, creyendo que la lógica y el razonamiento iluminarían el camino hacia el omnipotente.
Utilizaba OA/CCA como alguien con cáncer utiliza la aspirina. Tengo una enfermedad que limita la vida: compulsión por la comida. Sólo me dejaba caer en las reuniones de OA/CCA de vez en cuando para medicar lo peor de mi enfermedad.
Nunca trabajé el programa, ni fui a una reunión cuando la compulsión estaba a tope. Aparentemente no quería que nada se interpusiera en medio de los 14 kilos que gané en 1994, o los 30 más que añadí en 2000. Después de todo, ¿para qué necesitaba a OA/CCA? Rezaba para que Dios me liberara de la compulsión; ¿NO ERA SUFICIENTE?
Los recién llegados a OA/CCA puede que no sepan nada del «Paso Cero» porque no lo leemos como parte de los Doce Pasos. Pero los viejos marinos lo conocen.
El «Paso Cero» es el paso en el que tu ya no quieres soportar más todo esto: estás enfermo y cansado… de estar enfermo y cansado.
Estaba agotada de luchar una diaria y perdida batalla conmigo misma.
Cada mañana, me decía a mi misma lo que iba a comer con el único resultado de irme a la cama por la noche llena de comida.
Parecía un coche hundido en el barro. Cuanto más trataba de salir, más hondo terminaba. ¡¡¡No es difícil seguir estancado!!!
Tengo cuatro sugerencias infalibles para seguir volviendo al «Paso Cero» toda una vida:

1. No utilizar los instrumentos en absoluto.
• De todas formas, ¿QUIÉN NECESITA UN PLAN DE COMIDAS? Sabes cómo se supone que debes comer.
• ¿Y qué puede decirte la LITERATURA que tu no sepas ya?
• ¿Un PADRINO? Simplemente otra relación para la que no tienes tiempo.
• ¿REUNIONES? Puede que una a la semana durante un par de meses. Pero eres una persona ocupada; esas reuniones son suficientes.
• ¿SERVICIO? Vale, quita unas pocas sillas después de una reunión si tienes que hacerlo, pero déjalo ahí.

2. Dices que tu vida es ingobernable, pero no te lo crees.
¿Cómo podría ser toda tu vida ingobernable?
Tienes un trabajo, pagas impuestos, tienes tu casa limpia, vas a la iglesia, crías niños, y etc. etc. Por el amor de Dios, incluso ayudas a otros.
Es solamente este dichoso desorden el que no puedes manejar. Eso no es tu vida entera.

3. Comprende que tu no eres completamente impotente ante la comida.
Algunos días no son tan malos.
¿No rechazaste un postre hace un par de días?
Estás progresando; no estás tan mal como solías estar.

4. Confía en que tu fuerza de voluntad ganará la lucha contra tu deseo de comer.
Sabes que esto funciona porque ha visto los resultados. Tiene sentido y, además, es lo que tu familia y amigos han estado diciéndote durante años.
Ese es mi sabio consejo para seguir estancados, y ha funcionado para mi.

Ahora tengo 55 años y una obesidad mórbida. Y tengo una letanía de problemas médicos resultado de décadas de comer en exceso.
¡¡¡Y estoy de vuelta a OA/CCA como un recién llegado, subiendo desde el lodo del paso cero para alcanzar el Paso Uno!!!
Esta vez espero conseguirlo de alguna manera.
Soy impotente ante la comida, y mi vida es ingobernable. Esta ha sido la realidad todo el tiempo. ¡¡¡Pero la buena noticia es ésta: he llegado a conocer un poder superior a mi, y gracias a dios, es más que mis pensamientos!!!
Ese poder ha estado esperando ayudarme siempre.
Mi ilusión de autosuficiencia me alejaba de él.
(Sandra L., Kansas City, Missouri EEUU. Lifeline)

(Recordamos que los testimonios expresados por personas individuales no representan la de Comedores Compulsivos Anónimos en su Conjunto).